Sillas de ducha autopropulsables

Las sillas de ducha autopropulsables tienen ruedas traseras grandes que el propio usuario puede mover con sus manos, combinando las funciones de silla de ducha y silla de ruedas. Permiten desplazarse de forma autónoma hasta la ducha sin depender de un cuidador.

¿Cuándo elegir una silla de ducha autopropulsable?

  • Cuando el usuario tiene fuerza y movilidad suficiente en los brazos para moverse solo.
  • Cuando se quiere reducir la dependencia del cuidador para la higiene diaria.
  • Cuando se necesita una sola silla para la ducha y el desplazamiento interior.
Característica Silla autopropulsable Silla con ruedas fijas
Autonomía El usuario se mueve solo Requiere cuidador
Ruedas traseras Grandes con aro de propulsión Pequeñas, solo para traslados
Peso Mayor (más estructura) Menor
Precio Mayor Menor
Requisito fundamental: Para autopropulsarse, el usuario necesita tener suficiente fuerza y coordinación en ambos brazos. Si solo tiene fuerza en un brazo (como tras un ictus), la autopropulsión puede ser difícil. En ese caso, una silla de ducha con ruedas fijas y cuidador puede ser más adecuada.

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